Yoga

Yoga es una ciencia milenaria basada en la experimentación personal de sus practicantes y que, a día de hoy, cuenta con una solidez respaldada por la experiencia durante tantos siglos. Esta solidez, junto con la sencillez de la comprensión y la práctica, constituyen las bases que están propulsando al yoga en nuestra cultura como una propuesta firme, avalada y resolutiva para afrontar los problemas de salud de esta sociedad, no solo a nivel profiláctico, sino también a nivel terapéutico.

 De hecho, el yoga ya se realiza también con estructura terapéutica, como Yogoterapia, siendo esta una elaboración moderna, (los antiguos yoguis se conformaban con mantenerse siempre sanos).

Clásicamente, desde el yoga se ha puesto énfasis en el estudio de la salud a nivel preventivo, ya que mantener el equilibrio del cuerpo y de la mente son los primeros objetivos buscados con la práctica. Para desarrollar un nivel óptimo de salud, los practicantes del yoga  han utilizado la práctica de los ejercicios, estiramientos y posturas (asanas), como ejercicios de respiración y relajación, observando además en sus vidas unos principios higiénicos sencillos que se transmiten también a los practicantes, en las clases y que son conocidos como “los cinco pilares de la salud”:

  1. Alimentación adecuada,
  2. Respiración adecuada,
  3. Ejercicio moderado, 
  4. Descanso reparador,
  5. Pensamiento positivo.

A continuación, desarrollamos esquemáticamente como se abordan esos temas en la clase.

1. Alimentación adecuada

“Que tu alimento sea tu medicina”. Este mismo principio hipocrático ha sido ejecutado por los practicantes de yoga de todos los tiempos. El alimentarse de forma racional, de acuerdo a las necesidades de edad, ejercicio físico realizado, conociendo los nutrientes y las necesidades que el organismo tiene de cada uno de ellos, así como la proporción más conveniente, es fundamental para el desarrollo de una buena salud. Se enseñan esos principios, así como la importancia que tiene eliminar las sustancias nocivas de nuestra dieta (gérmenes, cancerígenos y otras sustancias patógenas).

2    Respiración adecuada

El conocimiento del mecanismo respiratorio  y de sus relaciones con el resto del organismo (frecuencia cardiaca, retorno venoso, restitución del equilibrio del sistema nervioso vegetativo, mejora del  funcionamiento del sistema digestivo, mejora en el rendimiento del oxígeno en todo el cuerpo…) es agudo, profundo y concluyente. Esto hace muy sencilla la transmisión de la importancia de una buena técnica respiratoria. Los alumnos aprenden su sentido a la vez que practican y aprecian los resultados.

3.  Ejercicio moderado 

  El aparato locomotor nos permite realizar todas aquellas acciones  que queramos emprender. Sin embargo, una vida excesivamente sedentaria, como ocurre habitualmente en nuestra sociedad, puede llevar al deterioro de este sistema. Esto nos afecta en principio a través de trastornos dolorosos muy comunes que, además pueden repercutir en el resto de los sistemas (cardiovascular, respiratorio y nervioso principalmente, y secundariamente a todos los demás).

 En el otro extremo, un ejercicio realizado de forma desmesurada o sin autoconciencia corporal puede    derivar también en problemas serios de salud (léase cualquier tratado de medicina deportiva).

 La propuesta del yoga en este sentido se basa en realizar los ejercicios básicos del yoga (asanas) que ayudan de una forma gradual, con muy poco esfuerzo, a mejorar la elasticidad y tono de los músculos y la flexibilidad de las articulaciones, realizándose sincrónicamente un masaje visceral que ayuda a descongestionar y mejorar el funcionamiento de los órganos internos. De esta forma, este ejercicio adecuado propuesto contribuye a mejorar el nivel de salud de personas de toda edad y condición.

Descanso reparado

   Tan importante como el ejercicio es el descanso. En yoga, este principio se transmite durante la sesión de ejercicios (asanas), y también a través de la relajación. Cuando se realizan los ejercicios, siempre hay intervalos de descanso reparador entre ellos, lo que ayuda a potenciar los efectos del ejercicio realizado.

Se finaliza con una relajación que es considerada el descanso óptimo, ya que se trata de un descanso profundo de todo el cuerpo y también de la mente. Los efectos sobre la salud de la relajación están ya claramente demostrados, y sus beneficios están llegando ya incluso a muchos pacientes hospitalarios (principalmente afectados de trastornos cardiovasculares o nerviosos). La relajación es incluso más reparadora que el sueño (en el mismo espacio de tiempo).

5 pensamiento positivo

La higiene mental es un tema del que se ha ocupado extensamente la ciencia del yoga. La medicina actual también es consciente del gran número de trastornos que tiene su génesis en problemas psíquicos. El abordaje desde el punto de vista del yoga se basa en que también nos alimentan nuestros pensamientos. Así como la ingesta de un alimento intoxicado nos puede producir graves desequilibrios, del mismo modo la realización de un pensamiento repetitivo destructivo o negativo puede generar en nosotros una “toxicidad mental” que perturbe todo nuestro organismo.La propuesta desde el yoga para generar una mente que pueda nutrir de pensamientos que conducen  al equilibrio es realmente extensa. A través de las clases se van introduciendo elementos que nos ayudan a recapacitar sobre nuestra forma de pensar, de ordenar nuestra mente y que nos conducen hacia el equilibrio mental.

Las emociones

El yoga ejercita la mente además del cuerpo. La practica del yoga de forma consciente y suave tiene beneficios emocionales.

Al observar la respiración y la desaparición de la tensión corporal, nos daremos cuenta de que nuestra atención se dirige hacia dentro y nos permite hacernos mas conscientes de nuestras sensaciones, nos ponemos en contacto directo con nuestros pensamientos mas familiares, entrando en contacto con nuestras emociones, empezamos a comprender como se expresan esa emociones a través de nuestro cuerpo. La practica de yoga tranquiliza la mente permitiéndonos sentirnos más tranquil@. A veces nos involucramos tanto en nuestra mente y nuestros pensamientos, que vivimos permanentemente en nuestra cabeza y llevamos nuestro cuerpo sin estar realmente presnete en él. La habilidad en concentrarnos en la respiración por unos momentos clama la mente y reduce la ansiedad, permitiendo de alguna forma, sentirnos mas presentes en nuestro cuerpo y por lo tanto, mas serenos emocionalmente.

La practica de yoga también ayuda a sanar los males emocionales. Desde el principio de nuestro días, nuestros cuerpos expresan nuestros sentimiento. Cuando estamos contentos nos sentimos relajados, ligeros y sueltos y cómodas. Cuando estamos enfadados o nos sentimos desgraciados, temerosos o ansiosos nuestro cuerpo se tensa para protegernos del dolor emocional. Almacenamos memoria en el cuerpo desde el momento que nacemos, hasta le momento presente, de manera que, con el paso de los años, el estrés emocional se “somatiza” y se convierte en una armadura de protección. Por ejemplo sentimientos de tristeza pueden crear tensión en la zona de los hombro y parte alta de pecho, creando la típica joroba o hombros encorvados hacia delante. Esta rigidez física amortiguan los sentimientos del tristeza que así se entierran profundamente en nuestro cuerpo. Cuando alguien en estas condiciones comienza hacer yoga, las tensiones musculares empezaran a desaparecer poco a poco, a medida que esta postura encorvada comienza a cede, los sentimientos originales de tristeza también surgirán dándonos la oportunidad de volver a experimentos y entenderlos y eliminarlos. De esta forma la practica de yoga es una herramienta muy eficaz para la autosanación emocional, ayudando a liberar los bloqueos emocionales, sentimientos reprimidos o sin resolver. Al ir desapareciendo las tensiones musculares nos encontraremos con nosotros mis@s y en armonía con la vida. Despertando todo nuestro potencial y creatividad.

Om Shanti

Como respirar para aliviar el dolor de cabeza

La nariz tiene un lado derecho y un lado izquierdo; usamos ambos para inspirar y espirar, pero casi nunca simultáneamente, sino que se alternan. Ambos son diferentes: el derecho representa al Sol (el calor), y el izquierdo a la Luna (el frío).

Durante un dolor de cabeza, pruebe a cerrar la fosa nasal derecha y utilice sólo la izquierda para respirar:dentro de unos cinco minutos, el dolor de cabeza debe desaparecer.


Si se siente cansado, haga lo contrario: cierre la fosa nasal izquierda y respire por la derecha. En breve, su mente se sentirá aliviada.

 Preste atención: en el momento de despertar, ¿de qué lado respira mejor, del lado derecho o del lado izquierdo? Si es por la izquierda, se sentirá cansado. Cierre esa fosa nasal y utilice sólo la derecha para respirar: se sentirá energizado rápidamente. Esto es muy eficaz si es practicado por los adultos, pero puede y debe ser enseñado también a los niños.

Esta terapia natural, sin medicamentos, sencilla y efectiva, al alcance de todos, es un legado de la milenaria cultura hindú.  

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